viernes, 19 de junio de 2009

Müller Rojas: Sindicatos no tienen cabida en el “socialismo”

Los "socialistas" planean otro experimento tipo Camboya...
Alberto "Pol Pot" Müller Rojas





En declaraciones que ofreció al diario Correo del Caroní, el asesor político del PSUV, Alberto Müller Rojas, afirmó que los sindicatos no tienen razón de ser en el modelo socialista del actual gobierno, pues en su opinión, los trabajadores de las empresas no pueden combatirse a ellos mismos. Asimismo, Müller Rojas consideró que los trabajadores "son el eje de la revolución", porque sin su apoyo ésta "no marcha".

Así lo recoge la nota del Correo del Caroní:


Müller afirma que los problemas en Guayana pueden originarse por intereses en las zonas mineras al sur de la región

El general Alberto Müller Rojas, quien fuera hasta hace poco el número dos del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSVU), sostiene que la organización sindical no tiene razón de ser en el modelo “socialista” de la “revolución” , porque los trabajadores de las empresas no pueden combatirse a ellos mismos.

El señalamiento lo hizo en una entrevista exclusiva para Correo del Caroní a su salida de un acto en el teatro Orinoco de Venalum, donde este jueves compartió con los trabajadores una reunión política, en la cual les dijo -entre otras cosas- que ellos son el “motor de la revolución”.

En la actividad estuvo presente el alcalde de Caroní, José Ramón López; el presidente de Venalum, Carlos Acosta Pérez; y demás funcionarios y personalidades de la región militantes del PSUV.

Müller, en cuanto al plan socialista para Guayana, que salió a la luz por este medio, expresó que tenía escaso conocimiento y por ello no podía hablar de él, aunque indicó que será presentado probablemente esta semana que viene por la ministra del Trabajo, María Cristina Iglesias.

En lo que respecta a las empresas “socialistas” comentó que “son una unidad productiva, que es de la propiedad de una comunidad, ¿cuál comunidad? depende del ámbito donde ella se desarrolla. De las utilidades de la empresa participan los miembros de esas comunidad que si se mudan dejan de ser propietarios”.

Agregó que “la empresa socialista tiene un sentido similar a las empresas capitalistas, la diferencia fundamental que hay es en los fines de la empresa, que no tiene fines de lucro, en el sentido de acumulación de capital para los propietarios y la relación que se establece en el ámbito social donde opera la empresa y la empresa misma”.

¿Cómo se integran los trabajadores a esas empresas socialistas?

- Los trabajadores son quienes manejarían la empresa.

¿Y eso es a través de los consejos de trabajadores?

- De unos mecanismos que se creen, sí serían los consejos de trabajadores. La idea es evitar la súper especialización y hacer que todos los trabajadores ocupen posiciones dentro de las diferentes áreas de producción de la misma empresa, de manera que todos tengan la capacidad de conocerla en su totalidad incluyendo su manejo.

¿Qué papel juegan entonces los sindicatos?

- Bueno, el sindicato en la sociedad socialista pierde razón de ser, porque no van a luchar los trabajadores contra los trabajadores mismos. No habría la dialéctica capital trabajo, o capitalismo trabajo para corregir, porque el capital será siempre un factor de producción.

¿Qué hay de la concentración de poder que tiene el PSUV?

- Nosotros no estamos concentrando poder, al contrario lo estamos dando a la masa de los venezolanos justamente a través de los consejos comunales y ahora a través de organizaciones totalmente independientes, nosotros somos sólo la bisagra que conecta los intereses con las decisiones y al revés.

¿Cómo usted ve a Guayana?

- Es un sitio problemático, de conflicto porque aquí concurren una cantidad de intereses que van más allá, o muchísimo más allá de los problemas que han existido en relación a los problemas con las empresas de la CVG.

Bolívar tiene reservas de oro, de diamante, y esos son productos que forman parte de un mercado muy exclusivo y muy rendidor. Posiblemente en el acontecer diario los intereses que están ligados a esas actividades no aparecen como dominantes en los procesos sociales y económicos, pero yo creo que son más graves los problemas que se están generando a partir de esos intereses, ligados a la minería del oro.

Esta -Guayana- es una de las concentraciones industriales más compleja, de manera que aquí cada rato suceden perturbaciones que son generadas, artificialmente, en las áreas mineras del sur del estado, en la zona productiva eléctrica, en el área comercial. Esta es una región bastante compleja, lo que pasa es que la tensión se ha centrado en la CVG.

¿Y por qué cree que hay esa conflictividad en las empresas?

- Eso se da por las contradicciones que hubo y las empresas mismas. Desafortunadamente en las primeras circunstancias no se resolvieron de una manera inteligente. Aprendimos, llegamos a la fórmula de las mesas de trabajo y creo que el sector trabajador de Guayana es la punta de vanguardia en el movimiento laboral en Venezuela, que es decir lo mismo la punta de vanguardia de la revolución.

¿Cuáles serían las estrategias a aplicar en Guayana dada la conflictividad?

- La interacción entre los trabajadores y las empresas del Estado. Aunque creo que esa problemática no está presente hoy en día y no constituye un riesgo, porque tanto los administradores de las empresas, la CVG, el ministro Rodolfo Sanz, han logrado un consenso de cómo se deben manejar las relaciones.

Ahora otro problema puede surgir, y yo lo sigo viendo con mucha preocupación, lo que dije de la explotación minera del oro y del diamante. Eso para mí es el punto focal y lo que puede ocasionar mucha injerencia extranjera, dentro de Bolívar y hasta situaciones parecidas a las que están ocurriendo en Zulia y Táchira.

Eso no lo hemos discutido en la dirección nacional, lo digo yo a título personal en mi condición de profesor de Ciencias Políticas y de profesor que ha tratado por más de cuarenta años el problema fronterizo venezolano.

¿Cuál sería su mensaje para los trabajadores?

- Ellos tienen que tomar conciencia de que son el eje de la revolución, una revolución sin el apoyo de los trabajadores no marcha. Nosotros hemos tratado de mejorar las relaciones con el movimiento laboral de Venezuela reconociendo su independencia.

No queremos crear un buró de trabajadores dentro del partido. No queremos secuestrar el movimiento de los trabajadores, lo que queremos es que los trabajadores tomen conciencia de clase y a partir de esa conciencia de sus intereses de clase asuman una actitud política y no se limiten solamente a los aspectos reivindicativos que los ocupaba en la vida sindical previa.

¿Cómo debe ser el apoyo de los trabajadores a la revolución?

- Tiene que ser en los mismos movimientos destinados al poder popular, los consejos de obreros en las fábricas, los movimientos femeninos, ecologistas… porque los trabajadores, son junto con el capital, los únicos movimientos sociales que tienen verdaderamente poder acción política, porque tiene capacidad de coacción.

¿Desaparición?

La explicación del general Alberto Müller Rojas acerca del futuro de los sindicatos en el sistema “socialista”, da una clara visión de la lucha que les tocará enfrentar a los gremios bajo en nuevo esquema social que vive el país.

La eliminación de los sindicatos, “por ser un mecanismo de lucha y no de participación” es un llamado a los trabajadores, quienes deberán decidir si acatar este llamado de supresión de la estructura sindical por la de los consejos socialistas de trabajadores y trabajadoras.


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