viernes, 5 de octubre de 2007

Ridiculizan a Chaderton en México

La polémica suscitada entre el Embajador de Venezuela en México, Roy Chaderton, y el escritor Carlos Fuentes da pié a que el periodista Joaquín López-Dóriga escriba hoy un artículo en Milenio donde Chaderton no es precisamente elogiado.

Este es el artículo:


Cuando el gobierno del presidente Felipe Calderón dio el beneplácito para que Roy Chaderton fuese el embajador de Venezuela en México, lo hizo más urgido del reencuentro con Chávez que por sus antecedentes diplomáticos. De haberlos revisado, difícilmente hubiera concedido el plácet.

Pero así es la política y muy pronto, le faltó tiempo, se exhibió en su pequeñez a lo que viene, como embajador de Chávez.

Todo comenzó cuando respondió a Carlos Fuentes, quien se atrevió a criticar a Chávez, que como todos los iluminados se ha declarado intocable y a los suyos empleados para mantener, lustrar, pulir y dar brillo a esa aureola.

El escritor mexicano mencionó al presidente venezolano al lado de Musolini y Hitler, y no sé si eso le pareció mucho o poco, honra o deshonra al neoembajador, que aprovechando un foro en la facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, dijo que Fuentes había asumido una actitud racista hacia Chávez, por llamarlo “bufón”, y que “hizo mal” en criticarlo.

Chaderton leyó un texto que traía escrito, que buscando ser ingenioso resultó insolente, en el que trató de jugar con los títulos de algunas obras del escritor diciendo que “abandonó la región más transparente del aire, cambió de piel, ahora tiene el aura de converso y en su avanzada senilidad ha terminado convertido en un gringo viejo”.

A esto respondió Fuentes con una elegancia que no debe haber entendido Chaderton, al que llamó “El bufón de un bufón”, donde le dice que mal ha debutado al criticarlo porque él critica a Chávez.

El embajador novato no distingue entre la libertad del escritor y la discreción del embajador. Sólo comprueba que él es emisario fiel de su amo, que merece su sueldo y que equivoca su función”.

Y pregunta Fuentes:

¿A quién halaga el embajador con su ataque?”, para responderse: “No creo que los mexicanos de derecha, de centro o izquierda aplaudamos los ataques de un embajador extranjero a un escritor mexicano de derecha, de centro o de izquierda”.

Llama al embajador el “Rigoleto servil del César tropical”, abunda en el tema del bufón para referirse al de Washington, Bush, y al de Caracas, Chávez, y habla de la alusión a su “avanzada senilidad” que el embajador le dispara en un intento de ofenderlo, pero no.

No comprendo —le dice—, me siento contento y orgulloso de llegar a los ochenta años con la cabeza clara y las definiciones también. Ni Bush ni Chávez, ni imperialismo yanqui ni autoritarismo tropical. Espero ver un gobierno demócrata en Washington y un gobierno democrático en Caracas. Y al embajador le deseo larga vida, aunque en su caso esto suene a maldición”.

Esta es la respuesta de Fuentes que alguien debería traducir al embajador y éste prepararse para bien copiar la contestación que le dicten.


Vía Milenio, Mexico



1 comentario:

bumer dijo...

no, chaderton se ridiculiza solito