lunes, 4 de mayo de 2009

El Macaco Porcineitor "cree" que podrá destruir a la disidencia desde el poder



Américo Martín



Es abogado y un ex guerrillero que pasó de las crítica de las armas a las armas de la crítica. Américo Martín es portador de una experiencia histórica y política que hoy, junto a Noticias24 le permite exponer los diversos escenarios que ofrece el “proceso revolucionario” del presidente Chávez.


El pasado 15 de febrero de 2008, el presidente Hugo Chávez salió victorioso en una batalla electoral que le permitirá reelegirse indefinidamente en el poder, este nuevo paso en su proyecto político le dio la posibilidad de “profundizar” la revolución, tal y como lo planteó ante sus seguidores en más de una ocasión durante la campaña.

Según Martín, tras la victoria de la Enmienda Constitucional, se le presentaron dos caminos al jefe de Estado venezolano y uno de ellos era tener la iniciativa de lanzar puentes de diálogo con el sector disidente, en un intento de permitir la reconciliación en un país fuertemente polarizado, sin embargo, Martín cree el presidente Hugo Chávez apostó a la confrontación y con ello, a borrar del mapa a los sectores adversos.


“Parte de sus asesores le plantearon -a Hugo Chávez- que era conveniente dialogar con disidencia por lo menos en algunos puntos mínimos. Le advirtieron que debía ser urgente porque venía un deterioro social muy grande y entonces, había que buscar un tipo de entendimiento que permitiera que ese deterioro social no se tradujera en una inestabilidad profunda del gobierno. En esa opción figuraban personas como José Vicente Rangel, Müller Rojas e incluso Carlos Escarrá. La otra opción es la que estamos viendo: El Presidente de la República rechazó el diálogo y se lanzó a borrar del mapa a la disidencia. En una típica expresión dijo: ‘Al enemigo ni agua’. Él planteó entonces la confrontación.”

Ante este panorama, expone el caso de Alberto Müller Rojas -seguidor del presidente Chávez- quien en reiteradas oportunidades expresó que era necesario abrir espacios en la Asamblea Nacional y luego de ello, se planteó que el general Müller fue desplazado del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

“Él salió del partido. Es el único que pareció mantener una actitud de insistir en el diálogo, pero salió del partido, lo sacaron y probablemente fue por eso. Los demás se plegaron porque la orden de Chávez fue determinante.”

“De un retroceso económico y un deterioro abierto de las condiciones laborales.”

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Martín cree que esto generó que el jefe de Estado venezolano diera paso a una nueva etapa caracterizada por la “creencia” de tener la posibilidad de “destruir a la disidencia desde el poder”.

“No tomó en cuenta que esa destrucción coincidía con un gigantesco deterioro de las condiciones laborales -no por la crisis financiera internacional- sino por los errores del gobierno”, dijo.

Américo Martín cree que el presidente Chávez se embarcó en una política que se ha traducido en un “retroceso económico muy fuerte y un deterioro abierto de las condiciones laborales”.

“El Presidente de la República no quiere honrar reivindicaciones históricas de los trabajadores como es el caso de: los contratos colectivos, el derecho a manifestar y la libertad y el pluralismo sindical. El Presidente considera que cualquier manifestación está dirigida a desestabilizar al Gobierno.”

Martín sostiene que todos estos escenarios han dado apertura a un nuevo “elemento muy fuerte” en el panorama político del país.

“Se trata de un componente social muy agudo que no ha existido antes: la compactación del movimiento obrero como un factor en la búsqueda de una salida progresista, democrática y social del país. Esa compactación ha tenido algunas consecuencias muy significativas. La primera de ellas, es que se borró la diferencia entre el Gobierno y la disidencia para poner en el centro del problema, la situación y deterioro de las condiciones de vida de los trabajadores.”

Asimismo, aseguró que actualmente hay una mayoría de trabajadores enfrentados al presidente Chávez para defender elementos y derechos estipulados en la Constitución, una reacción que según Martín, puede ser “profundamente negativa” para el primer mandatario nacional.

“El Presidente perdió la brújula. Él piensa y está convencido de que con sus bravuconadas callará a todos y por eso, apuesta a una política de terror y miedo.

Asegura que esa política intimidante, hasta el momento puede estar dando resultados en sus propias filas oficialista, pero el jefe de Estado está pagando un alto precio.

“Hoy en día otro elemento nuevo, es que la disidencia -esa que cometió el miserable error de no participar en las elecciones parlamentarias- ha construido un bloque parlamentario de once diputados emanados todos de las propias filas del Gobierno. Eso es un costo que ha pagado el Presidente de la República.”

Américo Martín es de los que cree que el proyecto “revolucionario” del presidente venezolano Hugo Chávez no es de izquierda y tampoco socialista, dice que eso es algo “que creen” sus seguidores, pero están “profundamente equivocados”.

“No es el primero que se equivoca en este camino, también Mussolini creía que era una fuerza de izquierda (…) El Faccio di Combattimento -de donde viene la palabra fascista- eran grupos parecidos a La Piedrita, reprimían y aplastaban con garrotes e imponían el terror. Eso al principio parecía una cosa de izquierda, pero cuando empezó a dirigirse contra los trabajadores y el pueblo mismo, reveló su naturaleza derechista, fascista y eso es lo que hoy estamos presenciando.”

Martín asegura que el presidente Chávez aún no ha conseguido el “modelo apropiado” para fundar “un supuesto Socialismo del Siglo XXI” y el más cercano con el ha podido identificarse, es el modelo cubano impuesto por Fidel Casto desde hace 50 años.

“No por casualidad el Presidente ha traído decenas de cubanos a intervenir en cada uno de los aspectos vitales que comprometen la soberanía del país. Por ejemplo, los supervisores cubanos en materia de educación. Eso compromete la soberanía de Venezuela, pero en un área especialmente delicada como es la formación y la educación de nuestros niños.”

Sin embargo, Américo Martín cree que la propia revolución cubana es víctima de una lucha interna que parece no “tener salida”.

Además, asegura que en el caso cubano y en el venezolano, se confronta la teoría de identificar el socialismo con estatizaciones y explica, que nada tienen que ver una cosa con la otra.

Históricamente lo que ha ocurrido con las estatizaciones, es que ha nacido una nueva etapa de burócratas enriquecidos (…) ese poder no fue del pueblo (…) estamos ante una falsa ilusión. El presidente venezolano desconoce lo que sucede en Cuba”, dijo el abogado.

Para Américo Martín, Chávez en su intento de copiar el modelo cubano, toma dos aspectos negativos para su revolución y uno de ellos, es confundir el socialismo con las estatizaciones.

“Él (Chávez) cree que a más empresas estatizadas tiene, más socialismo, y eso no es así. Mientras más estatización, habrá más burocracia y le da paso a una nueva generación corrupta e inepta. Eso no tiene nada de socialismo.”

“La unidad está naciendo.”

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Américo Martín cree que una alternativa política adversa al presidente Chávez no nacerá con la “firma de un documento” que se selle con un pacto. a unidad de los sectores disidentes, sin embargo, es de los que creen que esa unidad “está naciendo” y según dijo, se está dando de “la mejor forma posible”.

“Posiblemente de estas agresiones con las universidades, salga la unidad de los docentes y universitarios. Esa es una unidad no decretada, pero es emanada de una lucha de sobrevivencia.”

Asegura que ante los escenarios que se están desarrollando tras las medidas tomadas por el jefe de Estado, más temprano que tarde, se generará una “gran unidad nacional”.

Américo Martín cree que la unidad que está naciendo al calor de las luchas que se deben a Hugo Chávez, y “la unidad final” con un proyecto alterno, también se deberá a Hugo Chávez.

“Ya hay mucha gente que está desarrollando ese modelo de país.”

Martín no habla de oposición sino de disidencia, porque cree que se trata de un grupo que está fuera del chavismo, pero también hay un grupo importante en el propio corazón de las filas del chavismo.

Américo Martín dice cree en el voto popular y reitera que gracias a él, se lograron conquistar nuevos espacios y con ellos, nacieron nuevos liderazgos como el de Carlos Ocariz en Sucre o el de Henrique Capriles en Miranda. Allí dentro de las urnas electorales, Américo Martín le apuesta a una salida pacífica que en algún momento, le permitirá a los venezolanos vivir la reconciliación.

“La participación electoral es nuestro camino y de allí, no podemos salirnos nunca”, aconsejó Martín.

ralyn Valera
Fotos: Ambar Rengel
Noticias24