sábado, 21 de marzo de 2009

Medidas económicas: En última instancia el Mono Delirante echaría mano de los recursos de los ahorristas y depositantes en la banca privada


Domingo Maza Zavala sostiene que utilizar los recursos de los ahorristas minaría la confianza en el sistema financiero y en la propiedad privada. El encaje se calcula en 20 millardos de dólares. "El dinero del encaje no es del Gobierno ni de la banca"


Todas las alarmas del sector financiero y del público ahorrista se encendieron el jueves cuando el presidente Hugo Chávez anunció que, dentro del paquete de medidas económicas que se anunciará hoy, el Gobierno tiene entre sus planes recurrir, para financiarse, al dinero de los ahorristas depositado en el Banco Central bajo la figura de encaje legal, el cual se estima actualmente en 20 millardos de dólares.
En concreto, el Presidente anunció que reactivará la operación de compra del Banco de Venezuela "para darle más fuerza al sistema bancario público nacional e impulsar las políticas de desarrollo económico y social con esa bola de billete que tienen los bancos privados, que manejan recursos superiores incluso al presupuesto nacional".

Sin hacer alusiones directas, pero como adelanto del paquete anticrisis, Chávez señaló: "Son miles de millones de dólares, billones de bolívares los que maneja la banca privada. Mira, aquí tengo en este informe todito lo que tiene banco por banco, que si en el encaje en el Banco Central, que si la liquidez monetaria, que si todo esto, que si todo aquello. ¿Qué te parece?" El encaje legal mencionado por Chávez es el porcentaje de depósitos del público que cada banco debe mantener obligatoriamente bajo custodia del Banco Central, como previsión ante una eventual crisis de iliquidez. El ex director del BCV Domingo Maza Zavala advierte que el Gobierno no puede recurrir a este dinero para cubrir sus necesidades de efectivo.

"El encaje legal no es propiedad de los bancos, ni del BCV, ni del Gobierno", aclara Maza.

"Ese dinero es propiedad de los ahorristas y de los depositantes. No es posible disponer de él porque eso afectaría la confianza en el sistema financiero, en la propiedad y en los derechos de los depositantes".

El encaje cumple además una función esencial para el funcionamiento del sector financiero. "Es un fondo que se utiliza como garantía para la cámara de compensación.

Cuando los bancos envían a esta cámara la cuenta de los cheques que han recibido contra otros bancos, el BCV totaliza esos cheques y si un banco no tiene suficientes fondos disponibles, se recurre al encaje para cubrir la diferencia. En caso de que no lo consiga, el BCV puede declarar al banco fuera de compensación, y ese es el comienzo de un proceso de intervención".

Maza consideró que las medidas que se anuncien hoy deben formar parte de una estrategia completa. "De lo que se haga o deje de hacer edependerá nuestro proceso económico, social y político de los próximos años", expresó.

"Un error". El economista Asdrúbal Oliveros señala que quizá al Presidente no se le explicó exactamente qué es el encaje legal y mucho menos qué es la liquidez (billetes y monedas en circulación y en depósito en la banca), y por eso cometió el error de mencionarlo como si se tratara de recursos propiedad de los bancos.

Sin embargo, Oliveros no duda que detrás de las declaraciones está el hecho de que el Gobierno tiene en la mira a la banca, y es posible que aplique mecanismos como los que ya utilizó en 2002 y 2003, cuando emitió bonos y títulos de deuda del Estado que las entidades bancarias se vieron obligados a comprar.

Maza Zavala recuerda que, en el pasado, otros gobiernos recurrieron al dinero del encaje legal. "Estos recursos no pueden ser dispuestos para otra cosa sino para los fines de garantía de depósitos y como fondo operativo de la cámara de compensación. Pero el Gobierno puede sustituir parte del encaje legal por letras del tesoro o bonos de deuda pública, lo que aparentemente sería una operación legal, pero esta sería una medida muy inconveniente y poco operativa".

Asdrúbal Oliveros sostiene que la idea del Gobierno sería emitir de esta forma bonos con los cuales pagar las deudas con los contratistas y proveedores del Estado, así como financiar el gasto público. "Lo que sí está claro es que no existe manera legal ni artificio alguno que permita que el Gobierno se apropie del dinero de los depositantes que forma parte del encaje legal", aseguró.

El Nacional