viernes, 20 de marzo de 2009

Ola de protestas laborales enfrenta la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA)



La ola de protestas laborales que enfrenta la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) no llegará a paralizar la gigante petrolera, pero sí podría reducir la operatividad de la principal industria nacional cuando se vislumbra un complejo panorama económico.

Miles de trabajadores del sector reclaman en todo el país que se inicie la negociación de un nuevo contrato colectivo, pero la capacidad financiera de PDVSA para responder a sus demandas salariales está seriamente comprometida por la acusada caída de los precios del crudo.

“No tenemos planteado hacer una paralización de actividades porque perdería el Estado, perdería el pueblo venezolano”, dijo a Reuters el coordinador nacional de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros, del Gas, Similares y Actividades Conexas (FUTPV), Will Rangel.

“Pero no dejaremos de reclamar, de levantar nuestra voz de protesta y malestar ante las autoridades de PDVSA”
, agregó el sindicalista, cuya agrupación representa a unos 67.000 trabajadores en las áreas de producción y refinación.

Aunque los reclamos de los trabajadores -cuyo salario promedio es de unos 615 dólares mensuales- no llegarán a paralizar el bombeo de crudo, sí impactarían la operatividad de PDVSA, principal fuente económica de la “revolución socialista” que afirma abanderar el presidente Hugo Chávez.

Hasta el momento, las protestas han disminuido las labores de mantenimiento y servicios, han detenido decenas de taladros, reducido el número de hombres en los campos y bloqueado las carreteras y otras vías cerca de instalaciones petroleras.

Pero, si suben de intensidad, podrían llegar a reducir sensiblemente la producción y refinación de crudo.

Un portavoz de PDVSA dijo que no podía hacer comentarios sobre la materia porque el presidente de la empresa y ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, no estaba en el país.

Por su parte, analistas advierten que el Gobierno postergará la discusión del contrato esperando el alza del precio del crudo y tener una mayor holgura financiera.

“PDVSA ha aumentado sus costos operativos más que el promedio de la industria y eso pudiera mantenerse este año”
, dijo el economista de la firma Ecoanalítica, Maikel Bello.

“No va a llegar a una situación de crisis o colapso, pero sí de menor eficiencia y aumento de costos”
, concluyó.

En el 2008, PDVSA aumentó su nómina fija en un 25 por ciento a unos 75.600 trabajadores y elevó el número de contratados en un 5 por ciento a 20.000 personas, según cifras oficiales.

PROTESTAS Y AMENAZAS

El conflicto laboral en PDVSA se suma a otras protestas de empleados públicos en sectores clave del país, como el de las industrias básicas, la electricidad, el Metro de Caracas y médicos de hospitales, que también reclaman al Gobierno incrementos salariales, luego de que la inflación superara el año pasado el 30 por ciento.

Este es el más complicado panorama laboral que enfrenta Chávez desde inicios del 2003, cuando un paro impulsado por la oposición paralizó la industria petrolera y puso en jaque la economía del país para forzar la salida del mandatario.

En esa oportunidad, Chávez respondió despidiendo a unos 20.000 trabajadores de PDVSA por sumarse a la protesta -lo que analistas creen que supuso un tremendo daño a la eficiencia de la compañía-, y ahora promete que volverá a actuar firmemente si los trabajadores públicos van a la huelga.

“Aquel que pare aquí una empresa del Estado se está metiendo con el jefe del Estado, o que amenace con pararla o sabotearla. Si la paran, me les vengo para acá, no tengo problemas”, amenazó el gobernante izquierdista recientemente.

Durante su década en el poder, Chávez ha incrementado sensiblemente el número de empleados públicos, lo que aumentó desde el 2007 con la ola de nacionalizaciones que afectó a todo el sector petrolero, las principales cementeras, el sector eléctrico, las telecomunicaciones y la mayor siderúrgica.

Expertos sostienen que el alto gasto social y una merma en las partidas de inversión han dejado a PDVSA en una difícil situación financiera y operativa, que se ha acentuado con la caída del precio del crudo y podría volverse crítica por las protestas laborales.

Según cifras oficiales, Venezuela produce unos 3 millones de barriles por día (bpd), sin embargo, fuentes secundarias y analistas la ubican en unos 2,4 millones de bpd. Además, el circuito refinador de la nación sudamericana presenta numerosas paradas por mantenimiento y problemas por fallas eléctricas.

Además, el conflicto laboral en la industria energética no sólo afectarían las vitales operaciones petroleras, sino que impactarían en otras áreas que han sido encomendadas por Chávez a PDVSA, como la importación y distribución de alimentos o la reparación de carreteras.

(Por Deisy Buitrago, Editado por Marcel Deza)
Reuters.

http://economia.noticias24.com/noticia/2155/protestas-laborales-amenazan-funcionamiento-de-pdvsa/