miércoles, 11 de febrero de 2009

Estas hordas de desadaptados son la peor escoria que tenemos. Una jauría maldita que resuelve sus diferencias a dentelladas




Arriba, jauría chavista vociferante


Destruyan la sinagoga
Por Alexander Cambero
El Universal

A las huestes chavistas les gusta profanar los asuntos de la fe. El brutal asalto contra una sinagoga ubicada en Caracas, reafirma el carácter salvaje de estos grupos al margen de la ley. Lo inherente al ámbito espiritual es repelido por aquellos que sólo creen en las bondades del sátrapa de Miraflores. Para ellos, el sentimiento religioso es un perverso adversario de quien anhela imponer sus retorcidas ideas más allá del sucumbir en la tierra.

El presidente Hugo Chávez, sabe que puede manipular la voluntad de muchos incautos; lo que no podrá nunca es poner de rodillas a Dios. En su mundo atormentado a querido inclusive montar una iglesia católica paralela que predica a Jesucristo como un adalid socialista y a Chávez como un profeta. Las vergonzantes monsergas de algunos de estos predicadores de la adulancia, son por demás algo tan deleznable que la inmensa mayoría de los venezolanos los rechaza de manera contundente.

En estos nuevos episodios de la saga del chavismo frente a la religión, existen tres hechos que reafirman lo antes descrito. Hace algunos días una turba de fanáticos irrumpió frente a la Nunciatura Apostólica, lanzaron cinco bombas lacrimógenas y pintaron consignas de grueso calibre. Todo ello inspirado en el discurso incendiario del Primer Mandatario nacional. Quien despotrica frecuentemente de la creencias humanas para exponer los hechos religiosos con su proverbial versión de los hechos. Quiere probar a toda costa que Jesús fue socialista, que su labor terrena la hizo para destrozar a los potentados. Su ignorancia en este campo es descomunal. El mensaje de Jesús es claro: Murió en la cruz y resucitó para darle vida eterna a quien lo confiese. (Romanos 10 -9).

Hace algunos días profanaron una mezquita en Caracas. Fueron para promocionar su propuesta constitucional utilizando el conflicto del Medio Oriente; convirtiendo un sitio sagrado de oración en un circo propagandístico. Qué pobre espectáculo el ver a oscuros personajes deshonrar el ambiente en donde se ensalza al supremo Alá.

Ahora su sed de venganza llegó hasta la sinagoga en Maripérez. Un grupo de delincuentes penetraron las instalaciones del lugar, pintaron consignas y sustrajeron algunos equipos. Lo hicieron irrespetando el Sabbath, es decir el día sagrado del pueblo hebreo. Institución creada por Dios hace más de cinco mil años, que tiene una simbología muy especial. Esta festividad le recuerda al judío su tradición como pueblo y la estrecha relación que tiene con Dios, ya que para el Altísimo Israel es su pueblo escogido. El judaísmo es la religión monoteísta más antigua que existe, ella dio origen a otros credos; como el cristianismo. Tenemos que recordar el origen hebreo de Jesús.

Estas hordas de desadaptados son la peor escoria que tenemos. Presentan a Venezuela en el mundo como una tierra de trogloditas. Una jauría maldita que resuelve sus diferencias a dentelladas. Utilizan la nocturnidad y la aviesa solidaridad policial para tomar los espacios con absoluta tranquilidad. Agreden y vulneran y nadie ve nada. Una sociedad de cómplices que sostiene a semejantes resentidos patológicos. Enfermos de maldad e inmoralidad.

Los insufla un discurso presidencial hiriente. De sus palabras destempladas surge el aceite que reactiva el motor ideológico de estos fanáticos.

Su crasa ignorancia los hace confundir los acontecimientos. El conflicto entre Israel y el grupo terrorista Hamas, es un hecho político, no es responsabilidad de una confraternidad religiosa. Levantar la bandera antisemita en Venezuela por eventos fuera de nuestro contexto histórico es una prueba irrebatible que habla del compromiso del gobierno nacional con sectores que auspician la violencia como definición.

Podrán destruir todas las sedes de las distintas religiones. Devastar sus lugares sagrados, para imponer el culto a Chávez. Lo que no alcanzarán jamás es poner de rodillas a Dios. Quien desde su morada celestial debe mirar con ojos de misericordia el dolor que sufre el pueblo venezolano.


http://www.eluniversal.com/2009/02/11/opi_art_destruyan-la-sinagog_11A2221181.shtml

1 comentario:

Justin T. Bailey dijo...

Es lamentable que gente de ese tipo corra libremente por las calles de esa forma tan impune, sin ser castigados, haciendo lo que les venga en gana, bajo la seguridad que supone el saber que la inseguridad judicial evitará que vayan a la carcel a vivir como los perros que son (Con el perdón de los pobres animalitos).