martes, 10 de febrero de 2009

Política, brujería y criminalidad



El factotum del último y lamentable gobierno de Juan Domingo Perón y del de su protegida Isabelita Martínez fue el brujo López Rega. Un desconocido cabo de la policía que hiciera carrera en los albañales del peronismo, desde los que ascendiera en el escalafón del populismo argentino hasta convertirse en el cerebro gris detrás del trono, el Rasputín del decadente gorilaje político peronista. Murió encarcelado, mientras se le sometía a juicio por sus innumerables crímenes, entre los que no faltó el asesinato por razones políticas.


No era la primera, ni sería la última vez en que un gobernante se rindiera a los sortilegios de un embaucador profesional. La historia de los todopoderosos está plagada de brujería, de ensalmos y de magia negra. Es el resabio del poder más bárbaro y retrasado que nos llegara desde el corazón de las tinieblas y la barbarie política. No se requiere tampoco de la brutalidad cuartelera de un teniente coronel para caer rendido ante los supuestos poderes de paleros y nigromantes. Todo dictador aspira a construir su Vudú particular y asegurarse de esa forma su entronización vitalicia.

Creyentes en sus poderes sobrenaturales, no apuestan a la cultura política de sus seguidores o a la civilización de sus instituciones. Conscientes de que nada en ellos permitía imaginar el poder absoluto de una presidencia de la república, creen que un golpe de suerte, un pacto con el diablo o un destello sobrenatural los congelará en el trono y adormecerá para siempre a sus vasallos. Son las historia que nos legan los cuentos infantiles y el folklore político.

Mal, muy mal debe encontrarse un país si de pronto cae en manos de quien se cree ungido por los poderes del mal y quien, para asegurarse el mando, debe pactar con los demonios. Parece ser el caso de Venezuela y un presidente que necesita alimentarse de los polvos de Bolívar y los ensalmos de Zamora. Para mayor desgracia, si ha caído bajo la seducción de Fidel Castro, experto en las artes de la manipulación de masas. Castro no cree en brujos, en fantasmas ni en sahumerios. Es de una brutal racionalidad ilustrada. Pero conoce el poder del engaño, del fraude y de la superstición. Y ha sabido echar mano de palomas amaestradas y de brujos y santeros para convencer al pobre pueblo cubano de que es inmortal. Como uno de esos siniestros personajes de García Márquez, convertido él mismo en un creyente de la estulticia.

Todos los sátrapas y criminales políticos cayeron bajo el hechizo de algún brujo adivinador: Batista y Pérez Jiménez, Rojas Pinilla y Trujillo, Somoza y Juan Vicente Gómez. Hasta Shakespeare contó de sus delirios: Macbeth murió asediado por los fantasmas de sus crimenes. Ahora es Hugo Chávez el esperpento de babalaos y santeros. Ha de cargar alguna reliquia de Bolívar o Zamora y se habrá encomendado a todos los santos para no terminar en la oscura y fétida trastienda de la historia, de donde ya lo reclaman.

Que Dios se apiade de su destino. Ante el juicio de la historia, no hay santero que valga.


1 comentario:

Demetrios dijo...

CONMOCION EN SALTA, ARGENTINA POR LAS MALDICIONES DE UN CONCEJAL ESOTERICO:

Guillermo Capellán, siendo Presidente de la Comisión de Hacienda, quiso cobrar los impuestos al hermano del Alcalde/Intendente Alejandro San Millán, Antonio San Millán.

Ellos contrataron al Abogado Roberto Elio Gareca y el letrado a su vez contrató a un delincuente juvenil, Rodrigo Chavarría (taxi-boy menor de edad que conoció en el Parque San Martín de la Ciudad de Salta) y lo denunciaron por violación.

Capellán estuvo 101 días preso y desde la cárcel vaticinó que saldría el día de la Lealtad Peronista, horas más horas menos salió en la madrugada del 18 de Octubre de 2003. Todos se burlaban del Concejal Esotérico. "Quienes participaron en el complot pagarán lo que me hicieron"

"A mi me destituyeron entonces el Juez se irá". A los seis meses abogados de la Ciudad de Salta pidieron Juicio Político al Juez de la causa, Luis María Agüero Molina lo destituyeron por motivos ajenos al edil ocultista.

"Rodrigo Chavarría, pupilo de Roberto Gareca, hizo una denuncia falsa siendo menor de edad y eso es delito, cuando sea mayor vivirá preso". Chavarría siendo mayor cometió una estafa y fue condenado por un año, quedó en libertad condicional y a los tres meses cayó nuevamente en manos de la Justicia Federal por "Usurpación de Títulos y Honores y Estafa" y sigue preso.

"Destruyeron mi vida, y él participó en el estrépito mediático un empresario de medios y publicidad, yo lo escuchaba desde mi celda decir cosas espantosas... tendrá su merecido" El empresario al que se refería el Concejal Ocultista sería Julio Castillo a quien lo internaron en una clínica con un fuerte dolor de cabeza, se le declaró un tumor cerebral fulminante y murió en horas.

"En el Diario El Tribuno se ensañaron conmigo y el Abogado Gareca publica todas las barbaridades que quiere porque su hermano es el Jefe de Redacción de Noticias Policiales en ese matutino... no importa, ya llegará el día..." Se refería al periodista Sergio Alberto Gareca a quien le descubrienron un cáncer galopante y murió en poco tiempo.

La predicción o "maldición" más dura y contundente del Concejal Astrólogo y Esotérico es cuando vaticinó: "Los San Millán pagarán con lágrimas de sangre lo que me hicieron" Inexplicablemente, el hijo de Antonio San Millán de 16 años murió aplastado por una cortadora de cesped minitractor.
"Siguen haciendome daño por lo tanto siguen acumulando desgracias" En esta frase se refiere elipticamente al Empresario-locutor Martin Grande y al Abogado Roberto Elio Gareca sindicados como los principales responsable de la conspiración por cuanto el presunto violado y delincuente Rodrigo Chavarría los sindicó en su confesión como los autores ideológicos de la denuncia contra Guillermo Capellán.

Con respecto a ellos el Esotérico Edil dijo: "tengo todo el tiempo del mundo para verlos caer, ellos son las frutillas del postre"
Salta es la capital turísitica de todo el Norte de Argentina donde viven 600.000 habitantes y en todos los rincones de la Ciudad se comenta: "Las Maldiciones del Concejal Capellán se están cumpliendo".