domingo, 1 de febrero de 2009

El alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, tuvo que convertir la oficina de un amigo, en un lugar no aclarado de la capital, en su centro de operaciones


Fachada de la Alcaldía Mayor dañada por vándalos del régimen


El alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, tuvo que convertir la oficina de un amigo, en un lugar no aclarado de la capital, en su centro de operaciones, luego de que grupos simpatizantes del Presidente lo sacaron de la sede del gobierno local, cuyos muros dejaron pintados con consignas en su contra.

Ahora, la oficina del alcalde opositor se encuentra rodeada por policías, cerca de los grupos de manifestantes que ocuparon el registro civil y otros edificios del municipio en protesta por su decisión de sacarlos de la nómina del gobierno local.

“Él no es bienvenido aquí”, dijo Nelsy Rojas, de 36 años, quien perdió su trabajo como organizadora de los llamados “consejos comunales”, cuando Ledezma se negó a renovar los contratos de unos 500 organizadores contratados por su predecesor, Juan Barreto, aliado de Chávez.

Ledezma dice que los recursos de la ciudad son demasiado limitados como para pagarle a los organizadores. Sin embargo, su labor es considerada como un elemento importante para las acciones de Chávez a fin de construir un gobierno comunitario de corte socialista y los “chavistas” consideran que su despido tuvo motivaciones políticas.

“El quiere sacar a todos nosotros quienes defendemos la revolución, y eso no lo podemos aceptar”, dijo Rojas.

De acuerdo con Ledezma, la toma de instalaciones se inició violentamente el 16 de enero, por la tarde, cuando decenas de simpatizantes de Chávez, armados y con los rostros cubiertos, avanzaron sobre la alcaldía tras dispararle al edificio y atar a sus vigilantes.

Ex trabajadores de la ciudad desde entonces han forzado su entrada hacia otras instalaciones durante la noche, tomando varias oficinas. La policía controlada por el gobierno federal no ha hecho nada por impedirlo.

“Todo eso es parte de una estrategia del gobierno para sabotear mi administración”, dijo Ledezma en una entrevista telefónica. “Chávez no quiere que alcaldes y gobernadores de la oposición sean exitosos y está usando grupos violentos para menoscabar nuestros esfuerzos”.

Chávez mantiene una gran popularidad en el país. Sus aliados ganaron 17 de las 22 elecciones a gobernador realizadas el 23 de noviembre. Sin embargo, sus oponentes lograron grandes avances, especialmente en Caracas, donde Ledezma logró la alcaldía y otros tres opositores tres de las cuatro demarcaciones de la urbe.

Ledezma, ex legislador, gobernador y alcalde del distrito capitalino de Libertador, ha pedido a la policía federal que retire a los manifestantes. El año pasado, Chávez le quitó a la alcaldía los 8.000 policías de la fuerza local, preparándose, a decir de algunos, para una posible victoria de la oposición, y colocándolos bajo el control federal.

Sin embargo, funcionarios federales se han negado a intervenir. El ministro de Justicia Tareck El Aissami dijo que los uniformados emplazados alrededor de la alcaldía la están protegiendo, pero no serán empleados contra los manifestantes.

“El problema es que él (Ledezma) no ha querido dar la cara a los trabajadores”, dijo El Aissami. “Eso no es competencia del Gobierno Nacional, él debe resolver ese problema“.

Ledezma, mientras tanto, ha trasladado a los 400 empleados de la alcaldía a otras oficinas en Caracas.

Estoy cumpliendo mi trabajo a pesar de los desafíos“, dijo.


Por Christopher Toothaker
The Associated Press.
http://www.noticias24.com/actualidad/noticia/23791/alcalde-de-caracas-trata-de-sobreponerse-a-la-toma-de-oficinas/